
Consumo: sin esperanzas a futuro.
Analista advierte que empresarios esperan continuidad del ciclo económico para invertir, desestimando repunte del consumo hasta 2027 y señalando un trilema gubernamental.
La perspectiva del consumo minorista se vislumbra sombría, con proyecciones que descartan un repunte significativo hasta 2027. Damián Di Pace, consultor y analista empresarial, subraya que el actual panorama económico no invita a optimismo en este sector.
La ausencia de un horizonte claro para la reactivación del consumo se explica por la reticencia de los empresarios a comprometer inversiones. Según Di Pace, el sector privado se encuentra en un compás de espera, aguardando la consolidación de una tendencia alcista en el ciclo económico antes de considerar nuevos desembolsos. Esta cautela se fundamenta en la volatilidad y la incertidumbre que caracterizan el entorno macroeconómico actual.
El Gobierno, por su parte, enfrenta un complejo "trilema" que exige decisiones estratégicas para destrabar el escenario. La resolución de esta encrucijada es crucial para sentar las bases de una recuperación sostenible, no solo en el consumo sino también en la inversión empresarial.
Sin un estímulo claro hacia el gasto de los consumidores, la demanda agregada continuará deprimida, limitando el potencial de crecimiento de las empresas y perpetuando un círculo vicioso. La clave reside en la implementación de políticas que generen confianza y visibilidad a largo plazo, elementos indispensables para que los empresarios se sientan seguros al momento de invertir y, consecuentemente, para que el consumo comience a mostrar signos de recuperación.