El dólar tarjeta es el tipo de cambio que se aplica automáticamente a los gastos con tarjeta de crédito o débito en moneda extranjera: compras en el exterior, reservas de viajes, suscripciones a servicios como Netflix, Spotify, Amazon o Adobe.
Su precio resulta de sumar al dólar oficial minorista las cargas impositivas vigentes. Históricamente incluyó el impuesto PAIS (30%) y la percepción a cuenta de Ganancias y Bienes Personales (45%). El cobro es automático en el resumen de tarjeta.
El dólar tarjeta representa el costo real de cada gasto en el exterior. Comparar si conviene pagar con tarjeta o llevar efectivo comprado a precio blue o MEP puede implicar una diferencia significativa en el presupuesto del viaje.
El dólar tarjeta impacta directamente en el costo de suscripciones internacionales. Cuando la brecha cambiaria es alta, muchas plataformas ajustan sus precios para el mercado argentino o cobran directamente en pesos.
La percepción del 45% es recuperable: se acredita como saldo a favor en Ganancias o Bienes Personales en la declaración anual. Para contribuyentes inscriptos, el costo neto es menor que el bruto que figura en el resumen.
Se aplica el dólar oficial más las cargas impositivas vigentes (impuesto PAIS y percepciones a cuenta de Ganancias/Bienes Personales). El resultado es lo que se conoce como dólar tarjeta.
Sí. Netflix, Spotify, YouTube Premium, Adobe y otros servicios digitales internacionales facturan en dólares, por lo que se les aplica el tipo de cambio tarjeta al momento del cobro.
La percepción del 45% se acredita como pago a cuenta de Ganancias o Bienes Personales, por lo que es recuperable en la declaración anual. Si no sos contribuyente inscripto, podés solicitar la devolución ante la AFIP.
Depende de la brecha cambiaria. Si el blue o MEP cotizan muy por encima del tarjeta, llevar efectivo puede ser más conveniente. En épocas de brecha baja, la diferencia es menor.
Si elegís pagar en pesos en el exterior (DCC - Dynamic Currency Conversion), la conversión la hace el comercio a un tipo de cambio que suele ser desfavorable. Siempre conviene pagar en la moneda local del país donde estás.